Falsedades que trata de imponer la Izquierda revolucionaria
Una nueva constitución sería la única forma de resolver los tres principales problemas sociales: salud, educación y pensiones.
 
La Constitución chilena actual no establece que deban ser privadas la salud, la educación ni el sistema de pensiones, pero promueve la actividad privada sin limitar la acción del Estado, justo lo contrario de lo afirmado por el profesor de derecho constitucional, Sebastián Zárate, de la Universidad de los Andes de Chile.
 
EDUCACIÓN
 
¿Qué es lo que demanda la ciudadanÍa?
 
Tener acceso a un buen nivel de enseñanza básica y media.
Tener acceso a educación técnica y profesional.
Que no haya que pagar
 
SI EL ESTADO NO HA HECHO MÁS ES PORQUE NO HA QUERIDO O NO HA PODIDO.
 
La pregunta de fondo: ¿Hay alguna diferencia en la generación sostenible de recursos, que se puedan usar en la educación, con una constitución o con otra?
 
La respuesta es categórica y simple: NINGUNA diferencia.
 
Si algo justifica una nueva constitución, no es la educación. Es un problema de recursos, de crecimiento, de mayores ingresos y de eficiencia en los métodos. Con recursos se construyen lugares de estudio y sobre todo, se financian a los buenos profesores.
 
El problema no es tan simple como decir "la educación es un derecho", lo que significad ni más ni menos: "nadie puede impedir su acceso a la educación".
 
Pretender garantizar algo imposible, incluso para países muy desarrollados, que sea un derecho gozar de todo tipo de educación gratis, es populismo puro. Es mentir.
 
Nadie discute que el país se beneficia con la cobertura más amplia posible.
 
Nadie discute que es adecuado invertir fondos públicos para tener una eduación básica y media de la mejor calidad posible.
 
Discutimos los contenidos de los planes formativos, eso si.
 
Las escuelas no pueden ser campos de adoctrinamiento, que aparecen cuando los profesores carecen de ética profesional y aprovechan el espacio de poder para lavar sus vulnerables cerebros.
 
El alumno ante un adoctrinador es un ser indefenso que tiene que ser protegido para desarrollar su propia autonomía y creatividad, aprender a vivir y convivir en un ambiente de libertades.
 
Discutimos los planes formativos cuando se preocupan solo de lo técnico, descuidando la formación integral, la reflexión, la capacidad de análisis crítico, la filosofía, la incorporación de un profundo sentido ético.
 
En la formación superior todos quisieran adquirir los privilegios de quienes consiguen títulos, y competencias que les dan ventajas que (no en todos los casos) pueden llegar a ser muy amplias en la vida.
 
A muchos no nos parece razonable que sean los contribuyentes quienes financien estos privilegios que recibirán "los elegidos", pero sería deseable que el Estado, representando a los contribuyentes, colaborara otorgando ayudas para aquellos que buscan la formación superior, en modelos meritocráticos, con la mejor cobertura posible, pero con una condición: quien recibe una ayuda de los contribuyentes, tiene que retribuirla de alguna manera.
 
¿Qué puede hacer un Ministerio de Educación con los recursos que tiene?
administrar sus recursos buscando el máximo de rendimiento, ir mejorando la cobertura, desarrollar estándares de educación cada vez mejores.
 
Y si todo eso ha venido ocurriendo de forma sostenida en los últimos 50 años, con tal eficiencia que ha habido una gran movilidad social en lo que llamamos la clase media, ¿por qué hay descontento?
 
Porque son muchos los que quisieran acceder a la eduación superior sin contar con los recursos.
 
Porque el sistema de descentralización, llamado "municipalizados" no ha adquirido todo su potencial de desarrollo y ha sido boicoteado por la izquierda extrema PORQUE ES PARTICIPATIVO, en las comunidades.
 
Es obvio que el resultado de estos depende principalmente de los gobiernos regionales, pero ojo, centralizar no garantiza en absoluto que las distintas comunidades puedan mejorar más sus condiciones que los modelos participativos. Ese modelo debe der perfeccionado, no destruido.
 
Otro motivo de descontento, ahora en educación superior, es que los sistemas de ayuda en forma de créditos han sido caros y las becas de gratuidad solo se la sacan los que se sacan la mugre estudiando.
 
Porque todos tienen derecho a aspirar a cierta inmediatez, a ver resultados pronto, pero es parte no es tán fácil.  Una vez obtenido un título, muchos se dan cuenta que eso es solo el principio, luego hay que trabajar, competir, emprender, todo eso es difícil.
 
A pesar del importante aporte estatal y la administración austera, no alcanza para todo lo que la gente necesita o quiere tener y todos los gobiernos han tenido que aplicar políticas distributivas. El discurso político populista simplemente declara que todos tienen derechos de acceso sabiendo que no cuentan con recursos suficientes.
 
Como si eso fuera poco, el discurso populista de la extrema izquierda pretende que todos son iguales en sus derechos y al ser la educación uno de ellos, todos deberían poder estudiar totalmente gratis lo que quisieran. Pero no existen los establecimientos que se mantengan sin recursos económicos ni profesores que enseñen sin al menos un sueldo.
 
Los promotores de una nueva constitución saben que las reformas a a la educación son muy complejas y una nueva constitución no contribuye de modo alguno a ese objetivo.
 
Si su preocupación fuera realmente la educación, no habrían mantenido a una gran masa de estudiantes en paros, tomas de colegios y manifestaciones en la calle, habrían promovido el debate de ideas, habrían exaltado los casos meritorios, habrían aprobado las iniciativas en el congreso en vez de sabotear, constantemente, lo que hacen los contrarios, porque la extrema izquierda no trabaja para el pueblo, ni para gobernar en democracia, lo hace solo para tomarse el poder, a toda costa, algún día.
 
Usan el agumento solamente para potenciar su único gran objetivo que es lograr eliminar la Cámara de Senadores, legislar con una sola cámara de diputados potente, con más poderes que el ejecutivo, tal como se instaló en Venezuela.
 
Ese sistema sin contrapesos transforma a un país entero en una colonia totalitaria de la cual es casi imposible escapar.
 
Ese es uno de los peligros de una nueva constitución a manos de una asamblea constituyente.
 
Si usted quiere ayudar a mejorar la educación, involúcrese en las múltiples iniciativas, aporte ideas o recursos, no ayude a los anarquistas a destruir el sisitema de equilibrios que permite crecer.
 
Y VOTE RECHAZO +
 
VOTO RECHAZO PORQUE QUIERO QUE MI PAÍS CREZCA
 
QUIERO REFORMAS NO REVOLUCIÓN